Tini demostró que detrás de ese sueño de éxito, fanatismo a montones y talento, hay una realidad que a veces la supera.
“Me la he pasado armando y desarmando valijas. A veces llego a la habitación del hotel y quiero estar en mi casa, entonces me desespero y lloro sin saber por qué, por felicidad, por angustia, es una mezcla de sentimientos. Otras veces me siento vacía y digo: ‘¿cómo te vas a sentir así con toda la gente que te quiere?’. Pero se extraña mucho”, contó Martina con total sinceridad.
Y agregó: “A veces es duro estar lejos de los que quiero, pero hay emociones que hacen que todo valga la pena, ver a las chicas de otros países cantar tus canciones en tu idioma te llega al alma”.










